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Gratitud

Es un cliché hoy en día hablar de gratitud - de como debemos sentirnos agradecidos con lo que tenemos, con lo que somos y con lo que hacemos - a su vez, nuestra necesidad de compararnos con los demás vive siendo explotada ya que por primera vez en la historia de la humanidad tienes acceso no solo a tu tribu, ni a tu pueblo, villa o ciudad - tienes acceso a las vidas de 8.000 millones de personas y obviamente su cerebro primate siempre va a hacerte sentir mal por las que están "mejores que tu" - lo pongo entre comillas porque en el mundo altamente producido de las redes sociales una cosa es lo que ves y otra cosa es la que es.
La única manera de escapar de ese negative feedback loop es entender que la única persona con la que estás compitiendo es él tú de ayer, entender que tus estándares y medidas de éxito son impuestas por ti, no por la sociedad de consumo que te hace creer que más es mejor, difícil aplicarlo pero importante tenerlo en cuenta.
Al agradecer todos los días por lo que tenemos logramos poner las cosas en perspectiva y haciendo alusión a Seneca - "Rico no es el que más tiene sino el que menos necesita" nos damos cuenta de que somos personas con suerte, ya que es fácil concentrarnos en todo lo que no salió bien, todo lo que no tenemos, las conversaciones que pudieron haber tomado otro rumbo etc. - en vez de centrarnos en lo que está bien y enfocarnos por mantenerlo así.
Se ha demostrado que practicar la gratitud mejora tu empatía - te ayuda a entender el punto de vista de los demás, libera serotonina, te ayuda a tener más emociones positivas y mejores relaciones interpersonales.
A veces nos resulta difícil entender que las pequeñas cosas, mirando atrás, eran las grandes cosas... todas esas decisiones que tomaste buenas o malas son las que te trajeron aquí, todas las decepciones, problemas en el trabajo, con tu pareja, si las borras es como borrarte a ti mismo.
La fortuna es caprichosa, pero solo está dentro de nosotros mismos la capacidad de reaccionar y amar lo que sea que nos ocurra, agradecer nuestra situación actual y amar nuestro destino es una de las pocas cosas que nos hará resilientes ante las bolas curvas que inevitablemente nos tirara la vida, ya que mucho de lo que ocurre no está bajo nuestro control, por más que creamos que lo tenemos todo setiao la verdad es que somos una masa de átomos viajando por 100 años (con suerte) en una esfera que flota en el espacio.
En 200 años nadie se va a acordar de nosotros y con suerte seremos un nombre más en el árbol genealógico (si es que alguien se digna a hacerlo) así que agradecer por lo que tenemos y por quienes tenemos, amar nuestro destino, lo que nos pasa y ser felices es casi que un derecho divino, ya que es la única vida que tenemos asegurada.