- Enlace Reflexivo
- Posts
- Muerte
Muerte
Hoy se celebra el Día de los Muertos en México y otras partes del mundo latino. Me llama la atención la solemnidad y la belleza del rito en México, donde se usa este día para recordar a los familiares y amigos que ya no están en este mundo. Pero sin el tono sombrío o de sufrimiento; aquí, la muerte no se ve como algo malo, sino como una parte natural de la vida, en una tradición que existe desde antes de la llegada de los europeos a nuestras costas.
En Panamá, celebramos el Día de los Difuntos y visitamos a nuestros muertos en el cementerio, pero no tenemos calaveras literarias ni pan de muerto como nuestros hermanos más al norte.
Para quienes aún estamos aquí, aunque la sociedad moderna de la eterna juventud trate de ignorar la muerte, tomar un día para reflexionar sobre la fragilidad de la vida y en lo poco que importa el 99% de las cosas es positivo para procesar el duelo y aceptar la realidad cuando inevitablemente llegue.
Puede parecer extraño celebrar la muerte, pero más extraño es querer vivir como si no existiera, verla como algo que solo le pasa a los demás, a los seres queridos de los demás y a las mascotas de los demás.
Por otro lado, se podría tomar la muerte como un recordatorio de que la vida no tiene sentido y que “todos vamos pal hueco”, pero desde mi punto de vista, esa es una perspectiva extrema.
Es cierto que ayuda a priorizar lo verdaderamente importante (familia y salud, en mi opinión), pero pensar que la vida no tiene sentido es adoptar una postura cínica ante lo diverso de la experiencia humana. Estás aquí, con una combinación única de genes que han pasado de generación en generación desde que los seres humanos salieron de África. Tienes genes de guerreros, cazadores, madres solteras, emigrantes, pensadores, poetas, artistas, científicos, huérfanos (como yo) y muchas otras personas que hoy celebramos para darle propósito a nuestra existencia. El premio es estar aquí.
La pregunta es qué haremos con el tiempo antes de que la muerte llegue a tocarnos la puerta, a nosotros y a nuestros seres queridos.
Ama, perdona, abraza, vive. Descubre tu propósito, porque la muerte no le quita sentido a la vida; es todo el sentido de la vida, y el tiempo que pasa le pertenece.
Depende de ti si lo pasaste detrás de una pantalla o disfrutando de esta maravillosa aventura llamada experiencia humana.
Memento Mori.