Trabajar

Toda la vida he sido lo que se conoce como un trabajador del conocimiento, desde que salí del colegio, entre a la universidad y tuve mi primer trabajo como servicio técnico por teléfono, el valor económico que le he agregado a la empresa, a la sociedad y a mí mismo ha sido por mi capacidad de resolver problemas para otros.

Conforme paso el tiempo fui encontrando en mi vida profesional ejemplos de trabajos que realmente no agregan ningún valor al proceso y trate de mantenerme alejado de los mismos, siempre tratando de entender el porqué este tipo de trabajos se perpetuaban a lo largo de las diferentes empresas para las cuales trabaje, y los últimos 15 años siendo hasta una necesidad en la estructura corporativa de multinacionales. 

Todos conocemos ese rol que se dedica a poner reuniones interminables que resultan ser una carga administrativa sin beneficios claros o el rol de personas que se dedican a garantizar el cumplimiento de normas en roles duplicados y si bien en el mundo interconectado y global necesitamos colaborar entre nosotros, muchas veces por estas presiones excesivas de reuniones para esclarecer procesos no específicos, se pierde el norte de lo que realmente agrega valor y las personas se desconectan. 

Propósito

Los seres humanos estamos programados genéticamente a tener un propósito - que es lo que nos hace levantarnos en la mañana y salir a enfrentar el día, muchas veces son propósitos extrínsecos al trabajo en sí ("Necesito el cash pa mantenerme") pero esto es una construcción de los últimos cientos de años, probablemente desde la revolución industrial en donde las personas usaban el trabajo como una manera de "subsistir" (énfasis en esto porque la revolución industrial trajo modelos de esclavitud que se perpetúan hasta ahora), la gente no encontraba satisfacción en lo que hacía y solo lo hacían porque no había otra cosa que les trajera pan a la mesa.

Lejos estaban los días del escultor, el carpintero, el herrero, que encontraban satisfacción en su arte y podían darse una vida digna para ellos y sus familias, las máquinas habían tomado el centro y los grandes industrialistas el control. 

Hoy en día en el mundo interconectado seguimos con el mismo modelo, una careta diferente, pero el mismo modelo, un mundo donde somos básicamente operadores de maquinaria que hace el trabajo por nosotros sin ningún propósito en específico, más allá que el de cumplir una métrica impuesta por nuestro supervisor y las cabezas de negocio para hacer mas dinero.

Se han logrado grandes avances que han puesto a la sociedad en un mejor lugar, pero nuevamente hemos puesto a los magnates tecnológicos en el mismo pedestal donde estaban los industrialistas en siglos pasados y hemos creado una infraestructura social y gubernamental alrededor de trabajos que no agregan propósito al individuo ni valor real a la sociedad.

Y ahí está el problema.

Inteligencia Artificial.

Al igual que la revolución industrial, internet y el resto de revoluciones tecnológicas, la inteligencia artificial llego para lograr cambios estructurales en la sociedad, los que creo le darán un gran giro a la manera en que vemos nuestro propósito y nuestro trabajo.

La educación se ha convertido (desafortunadamente) en un negocio y las personas jóvenes salen sin ninguna habilidad que los pueda ayudar a enfrentar al mundo real, endeudándote para poder mantener el ciclo y entrando a la rueda de los trabajos sin propósito. 

El punto es que ahora - con la inteligencia artificial muchos de esos trabajos que eran necesarios que los hiciera un ser humano (gerencia media, analistas de riesgo, intermediarios financieros, manejo de tablas de Excel, controles y seguimiento, creación de documentación, servicio al cliente, llamadas y correos para empezar el proceso de venta) serán reemplazados por un robot que lo hará 100x mejor.

Esto es bueno y malo a la vez, porque al no tener esa opción, mucha gente va a optar por realmente ser maestros en su arte (cualquiera que esta sea) y muy seguramente se agreguen nuevas cadenas de valor en la sociedad.

Los que ya están en el sistema (como yo) nos va a tocar reentrenarnos, no dejarnos llevar por los símbolos de status (como un "título fancy") y regresar a construir nuestra carrera alrededor de resolver problemas.

Tener paciencia, dirección (como he escrito aquí antes) y claridad.

Nuestro propósito debe ser saber cuáles son los temas (y problemas) que nos apasionan y ver como podemos resolverlos, ya sea en la industria que sea, porque para los que estén solamente creando reuniones, pidiendo reportes y "cruising along" son los que están cerca a un despertar y un golpe duro con la realidad.

Para cerrar, la mejor manera de mantenernos resilientes ante este mundo cambiante es creando, ya sea a través de música, ciencias de la salud (física y mental de las personas), letras, pintura, fotografía, arte vivo, software, porque si bien es una “amenaza” la inteligencia artificial también es algo que nos va a ayudar para exponenciar nuestra capacidad de resolver problemas y crear una mejor sociedad.